La importancia del contacto piel con piel

Madre sostiene a su recién nacido sobre su pecho
15abr

Cada vez más son las corrientes de especialistas que se adhieren y reafirman que el contacto piel con piel inmediatamente después del parto es muy beneficioso en muchos aspectos tanto para la madre como para el bebé. Luego de producirse el parto, el cual es un proceso agotador para la madre y para el bebé, el contacto piel con piel ayuda a ambos a relajarse y a conocerse el uno al otro. También ayuda al bebé a adaptarse a su nuevo entorno.

Los científicos no dudan en poner de manifiesto las múltiples ventajas del contacto piel con piel (CPP) los cuales van desde un desarrollo óptimo de la lactancia materna, hasta la reducción del estrés materno. Los recién nacidos humanos nacen muy despiertos, precisamente para poder reconocer a su madre y alimentarse de ella, memorizan su olor y buscan contacto visual. En esos momentos tras el parto el estado hormonal de ambos facilita el enamoramiento madre-criatura y son por lo tanto cruciales para el establecimiento del vínculo.

Contrario a lo que muchos piensan, los bebés se encuentran más calientes sobre la madre que en una incubadora o en una cuna. La madre regula la temperatura del bebé subiendo o bajando la temperatura de su propio cuerpo.

La Organización Panamericana de la Salud, dependiente de la OMS, hace en una de sus publicaciones un resumen de los beneficios inmediatos y a largo plazo del contacto precoz piel con piel entre la madre y su recién nacido. A continuación les compartimos el extracto.

Beneficios inmediatos del contacto piel con piel

  • En el bebé, situarse sobre la madre en los primeros minutos mejora la efectividad de primera mamada y reduce el tiempo para lograr una succión efectiva. El recién nacido inicia una búsqueda del pecho y una succión espontánea.
  • Los bebés puestos al pecho piel con piel presentan un menor tiempo para comenzar con una lactancia efectiva que otros situados junto a la madre.
  • El contacto regula y mantiene la temperatura infantil. Se ha demostrado que el contacto piel a piel es tan efectivo como el empleo de la incubadora para calentar a un bebé hipotérmico. Los recién nacidos colocados en contacto piel a piel con su madre se encuentran con una temperatura corporal significativamente más cálida que los bebés colocados en una cuna, posiblemente debido a la respuesta térmica de la temperatura de la piel materna (mediada por la oxitocina), como respuesta al contacto piel a piel con su recién nacido.
  • Se produce una menor duración del llanto del bebé, en comparación con los recién nacidos que no tuvieron el contacto piel a piel con sus madres.
  • En los bebés nacidos pretérmino, el contacto mejora la estabilidad cardio-respiratoria.
  • Mejora los comportamientos de afecto y vínculo de la madre, aunque según leemos en el documento y se desprende en las investigaciones al respecto, estos efectos se diluyen en el tiempo.
  • Disminuye el dolor de la madre debido a la ingurgitación mamaria que generalmente ocurre al tercer día después del parto.

Beneficios a largo plazo del contacto piel con piel

  • Existe una asociación positiva entre el estado de la lactancia al mes y a los cuatro meses postparto y una mayor duración de lactancia materna.
  • Podría mejorar los comportamientos de afecto y apego de la madre, aunque como hemos señalado en el punto anterior, estos efectos se diluyen en el tiempo y no parecen comprobables. Al menos, en el documento no se aportan estudios ni datos al respecto, a diferencia de los puntos restantes.
  • En definitiva, los beneficios del contacto piel con piel son para todos los recién nacidos, debido a sus efectos positivos en la lactancia, la regulación de la temperatura del recién nacido o el conocimiento y reconocimiento materno infantil. Todos ellos componentes esenciales para la supervivencia neonatal que deberían ser facilitados en los partos sin complicaciones.